Analizando hábitos de cocina, expertos detectaron que quienes usan guantes tienden a lavarse las manos con menor frecuencia, lo que incrementa la posibilidad de contaminación cruzada y riesgos sanitarios.
El uso de guantes desechables en la cocina, ampliamente percibido como medida de higiene, puede convertirse en un factor de contaminación cruzada si no se lleva a cabo correctamente, según advirtió el chef y creador de contenido José Castillo en su cuenta de Instagram.
Diversos estudios y recomendaciones de autoridades sanitarias refuerzan la necesidad de combinar el uso de estos elementos con una estricta higiene de manos y procedimientos adecuados para proteger al consumidor de intoxicaciones alimentarias.
Falsa seguridad e higiene deficiente
El maestro chocolatero José Castillo explicó que los guantes, ya sean de látex o nitrilo, no son una barrera infalible frente a bacterias como Salmonella, Listeria o Escherichia coli.
Al respecto, aseguró que estos materiales “acumulan grasas, sudor y restos microscópicos de alimentos, creando un ambiente ideal para que los microorganismos se adhieran y se transfieran entre superficies”.
Además, citó un estudio publicado en el Journal of Food Protection donde se evidencia que los cocineros que usan guantes tienden a lavarse las manos un 75% menos que quienes no los usan, dado que el guante “da una falsa sensación de seguridad”.